hope for churches in stress

Poder para permanecer

March 1, 2015

Hoy en día las vocaciones, incluyendo el ministerio, son complejas y llenas de estrés. Muchos las abandonan porque caen en un agotamiento nervioso o sufren presiones en su economía. Otros se quedan, pero se desconectan emocionalmente para poder sobrevivir.

 

Dios  «nos salvó y nos llamó a una vida santa… por su propia determinación y gracia» (2 Timoteo 1:9). En la vocación que nos ha sido asignada, ¿cómo podemos adquirir ese «poder para permanecer»?

 

Es difícil imaginarnos que podemos permanecer en una vocación sin el Ayudador (Juan 14-16). Como requisito en nuestra preparación, pedimos y recibimos al Espíritu Santo (Lucas 11:11).

 

Al igual que Jesús, oramos mucho. Dios nos habla en su Palabra; nosotros le respondemos en nuestra oración. Y la intimidad con nuestro Padre se profundiza en la comunicación diaria (Romanos 8:15-17).

 

Nosotros solemos alimentar unas relaciones estrechas: si somos solteros, con nuestras almas gemelas; si somos casados, con nuestros cónyuges; si somos padres, con nuestros hijos. El llamado santo tiene lugar dentro de una comunidad (Efesios 5:25,29; 6:4).

 

Para tener un margen de seguridad económica, decidimos vivir por debajo de nuestros medios; es decir, damos con generosidad, vivimos con sencillez y confiamos en que Dios nos proveerá (1 Timoteo 6:6-8; Filipenses 4:19).

 

Sin olvidar nunca el sine qua non del poder para permanecer, nos sincronizamos con el patrón establecido por Dios en el cual se alternan el trabajo y el descanso. Separamos cuidadosamente nuestro tiempo sabático cada semana (Éxodo 20:8-11).

 

Nos rodeamos con la responsabilidad de rendirles cuentas a los demás. Honramos a los supervisores, buscamos mentores y entrenadores, y a base de cultivar una responsabilidad mutua, aprendemos de aquellas personas que han sido encomendadas a nuestro cuidado (Marcos 6:7).

 

A sabiendas de que la intimidad con Jesús se hace más profunda cuando nos sentimos desesperados por estar con Él, aceptamos con serenidad los desafíos y las adversidades (Filipenses 3:10).

 

Por medio de estas prácticas, perseguimos nuestro llamado santo, aun en medio de las presiones, y descubrimos que es realizador, fructífero, refinador… y sostenible.

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Featured Posts

Setting Direction I

March 15, 2018

1/10
Please reload

Recent Posts

October 15, 2019

October 1, 2019

September 15, 2019

September 1, 2019

August 15, 2019

August 1, 2019

July 15, 2019

July 1, 2019

Please reload

Search By Tags